Salud

«4 de cada 5 personas con hipertensión no recibe un tratamiento adecuado»

Si así fuera, podrían evitarse unas 76 millones de muertes de aquí a 2050 en todo el mundo, según informa la OMS

La mayoría de las patologías cardiovasculares pueden prevenirse a través del control de factores de riesgo relacionados con los estilos de vida como el tabaquismo, la hipertensión, la obesidad o el sedentarismo
La mayoría de las patologías cardiovasculares pueden prevenirse a través del control de factores de riesgo relacionados con los estilos de vida como el tabaquismo, la hipertensión, la obesidad o el sedentarismo DreamstimeDreamstime

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que hasta cuatro de cada cinco personas con hipertensión en el mundo no recibe un tratamiento adecuado. Es la conclusión más inquietante que arroja el "Informe mundial de la OMS sobre la hipertensión: la carrera contra un asesino silencioso", publicado hoy, en el marco de la 78 reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

En España, cada 8 minutos muere una mujer por enfermedad cardiovascular en España. En el mundo, "cada hora mueren más de 1.000 personas por accidentes cerebrovasculares e infartos de miocardio. La mayoría de estas muertes están causadas por la hipertensión, y la mayoría podrían haberse evitado", afirma el doctor Tom Frieden, presidente y director general de la iniciativa Resolve to Save Lives.

La hipertensión afecta a 1 de cada 3 personas adultas por todo el mundo, si bien casi la mitad de los pacientes desconocen que la padecen en la actualidad. Además, más de tres cuartas partes de estas personas viven en países de renta baja y media, según este informe. Precisamente, en estos lugares, casi la mitad de las muertes relacionadas con la hipertensión se producen entre personas en edad laboral menores de 70 años. "La conclusión es que la hipertensión es la enfermedad más mortal del mundo pero también la más desatendida", advierte Frieden.

"Es irónico y resulta inaceptable desde el punto de vista epidemiológico y ético que la principal causa de muerte en el mundo reciba menos del 1% de la financiación mundial para el desarrollo sanitario", acusa Frieden.

En palabras del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, la hipertensión puede controlarse eficazmente con regímenes de medicación sencillos y de bajo coste y, sin embargo, "solo una de cada cinco personas con hipertensión la tiene controlada".

Qué recomendaciones debemos seguir para la hipertensión

Esta enfermedad común y mortal provoca derrames cerebrales, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, daño renal y muchos otros problemas de salud. Según el estudio de la OMS, si los países consiguen ampliar la cobertura de la enfermedad, podrían evitarse 76 millones de muertes entre 2023 y 2050.

El número de personas con hipertensión (presión arterial igual o superior a 140/90 mmHg o que toman medicación para la hipertensión) se duplicó entre 1990 y 2019, pasando de 650 millones a 1.300 millones.

La edad avanzada y la genética pueden aumentar el riesgo de padecer hipertensión arterial, pero los factores de riesgo modificables, como una dieta rica en sal, la falta de actividad física (a pesar de existir evidencias sobre cuáles son los mejores ejercicios para la tensión) y el consumo excesivo de alcohol también pueden aumentar el riesgo de hipertensión.

Los cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta más sana, dejar el tabaco y ser más activo, pueden ayudar a reducir la tensión arterial. Algunas personas pueden necesitar medicamentos que controlen la hipertensión y prevenir las complicaciones asociadas.

La prevención, la detección precoz y el tratamiento eficaz de la hipertensión figuran entre las intervenciones más rentables de la atención sanitaria. Por ello, según la OMS, "los países deberían darles prioridad como parte de su paquete nacional de prestaciones sanitarias ofrecidas a nivel de Atención Primaria". De hecho, hay un retorno de la inversión de 18 dólares por cada dólar invertido, según se recoge en el informe.

No obstante, los programas de control de la hipertensión "siguen estando desatendidos, no se les da la prioridad que merecen y carecen de fondos suficientes. El fortalecimiento del control de la hipertensión debe formar parte de cada país hacia la cobertura sanitaria universal, basada en sistemas de salud que funcionen bien, sean equitativos y resistentes, basados en la atención primaria", reclama Tedros.

Un aumento del número de pacientes tratados eficazmente por hipertensión hasta los niveles observados en países de altos ingresos podría evitar 120 millones de accidentes cerebrovasculares, 79 millones de infartos de miocardio y 17 millones de casos de cardiopatía isquémica de aquí a 2050.

"La mayoría de los infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares que se producen actualmente en el mundo pueden prevenirse con medicamentos asequibles, seguros y accesibles, y otras intervenciones, como la reducción de la sal", afirma Michael R. Bloomberg, embajador mundial de la OMS para las enfermedades no transmisibles y los traumatismos.

Países como Canadá y Corea del Sur han puesto en marcha programas nacionales de tratamiento de la hipertensión, y ambos superaron el 50% por ciento de control de la presión arterial en adultos con hipertensión. Así, la investigación apunta que los programas europeos y nacionales sostenidos pueden tener éxito. "Un alto nivel de control de la tensión se traduce en menos accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos, y en una vida más larga y sana", concluyen.

El informe subraya la importancia de aplicar las recomendaciones de la OMS sobre la atención eficaz de la hipertensión para salvar vidas. En primer lugar, recalca la necesidad de aplicar protocolos prácticos de tratamiento con dosis y fármacos específicos, y con medidas de actuación concretas para el manejo de la presión arterial no controlada.

En cuanto al suministro de medicamentos, la OMS ha recordado que el acceso "regular e ininterrumpido" a medicamentos asequibles es necesario para un tratamiento eficaz. Actualmente, los precios de los medicamentos antihipertensivos esenciales varían más de diez veces de un país a otro.

La OMS también llama a reducir los obstáculos a la atención, proporcionando fármacos que sean fáciles de tomar, gratuitos y visitas de seguimiento a domicilio para medir la presión arterial. Por eso solicita a los países sistemas de información "sencillos y centrados en el usuario", con un registro rápido de los datos esenciales de los pacientes, reduciendo la carga de trabajo del personal sanitario.